Maratón Valencia 2014 (2ª parte y última!! )

El 16 de noviembre me levanté muy muy temprano para poder desayunar (lo que suelo desayunar, ni más ni menos, un buen café con leche y unas tostadas con jamón y queso) y con tiempo para digerirlo. Me vestí con la ropa que tenía pensado llevar en la prueba, me abrigué, me calcé las zapas ya bien entrenadas y allá que me fui, paseando tranquilamente hasta el punto de salida.

Ritual de siempre

Aunque parece todo aleatorio, no lo está. RITUAL de costumbre en la víspera.

La temperatura era un poco fresquita (aquí en Valencia, en cuanto la cosa baja de 15 ºC ya nos parece muy fresco… jajaj) pero se intuía que sobre las 9-10, el clima iba a ser fabuloso. Allí me esperaba mi primera supporter, Celia, que se encargó de darme muchos ánimos con un muuuuy fuerte abrazo, y se encargó también de algo más terrenal como quedarse mi bolsita con los trastos y llevarla a guardarropía. Luego estuvo conmigo en muchos momentograciass de carrera ya que fue con su bici aquí y allá animando sin parar. Gracias Celia!!!

He de decir que los días anteriores recibí cientos de wasaps y mensajes con muestras de cariño, de apoyo y de confianza. La verdad es que eso TE DA ALAS. Gracias a todos!!!

Empecé la carrera guardando un poco, ya que sí era capaz de correr a 5’/km (entre entrenada que estaba, el nervio de ese día, el ansia por llegar a meta… estaba un poco atacada!), pero como no sabía cómo respondería a partir del km 30, preferí acercarme a la velocidad marcada, 5.15-5.20. Compartí muchísimos kilómetros con unos compañeros, lo cual hizo que hasta la media maratón aquello fuera fácil… muy fácil! Gracias Oreto, Carlos y José!

En el km 16-17 ya se unió a mí mi segunda supporter (;)), Nuria, que iba con la bici de montaña haciendo el recorrido en paralelo. Me acompañó casi hasta el final, ya que iba y venía, se metía por recovecos imposibles (no sé cómo no te piñaste, Nuri!!!), en todo momento pendiente, me controlaba, me preguntaba qué tal iba y me animaba a adelantar a gente ! jeje! Gracias!!! Sé que te lo pasaste fenomenal, pero que por mi culpa te llevaste muchos insultos por andar con la bici por allí, pero MERECIERON LA PENA! ya te lo digo!

En carrera

Bea, ese pie es tuyo 😉

En el km 24 apareció en escena mi tercera supporter, Bea, que ya tenía aprendida la lección del ritmo que tenía que llevar del 24 al 30, si tenía que hablar o no, y todo lo que tenía que hacer, y de hecho, CHAPEAU! Lo hiciste genial, Bea! El ritmo justo e ideal, echándome la bronca justa (mira al frente! come! no hables! aunque ahora que lo escribo, jo, vaya sargento, no? 😉 ) y en definitiva, acompañándome esos 6 km a pesar de estar algo lesionada (sé que la ilusión te pudo, y me sabe fatal que acabaras lesionándote por mi culpa … 😦 ). Muchísimas gracias por todo! Me encantó que me acompañaras. :D. Es más, sin tu apoyo durante toooooodos los meses de entrenamiento, sin tu confianza y tus ánimos, no sé si habría sido capaz. Te quiero mucho!

En ese momento mis sensaciones eran muy buenas, de hecho, podía correr a 5.05-5.10 sin problemas, y como ya había pasado la media e íbamos hacia el centro de la ciudad (eso motiva, y MUCHO!), y me encontraba muy bien, no quise bajar el ritmo. En el km 30 Bea ya me dejó y se supone que mi cuarta y última supporter iba a unirse a mí en ese momento, pero se despistó y no me vio y yo tampoco la vi! Y bueno, Amalia, finalmente te pegaste el carrerón del siglo para alcanzarme en el km 35 y de allí hasta casi el final!! Yo sé que tenías grandes expectativas conmigo, pero esos arreones por bien que me vieras! jajaj te me ibas! Muchas gracias, la verdad, porque sabías que lo que iba a batir era tu crono 😉 , y ahí que tirabas de mí. Me encantó compartir ese ratito contigo!

Finalmente, en el km 41 ya saboreas el final. Hay montones de gente, gritando, animando, dándote calor. La verdad es que es muy emocionante cómo se vuelca la ciudad entera. Es que en muchos kilómetros TE LLEVAN.

La bajada ya del último km hacia la zona de la meta es increíble. Ya está vallado y la gente anima desde fuera de la valla. Te sientes protagonista de algo grande. En ese momento me sentía genial, FELIZ, maravillada, entusiasmada. Viví mi éxito particular. Terminar un maratón, y terminarlo disfrutando de correr y a 5’/km!!! Al final me salió un crono de 3.42.10, es decir, a 5.11. con lo cual, reto triplemente conseguido: cruzar la meta, bajar de 3.45 y hacerlo de forma muy muy digna, ya que en ningún momento perdí la forma. La única pega es que no pude comer. Llevaba dos geles de chocolate y no pude ni con uno (3/4), pero bueno, creo que la clave también está en haber estado comiendo correctamente los días anteriores, y haber acumulado energías suficientes para ese día. Digo yo, porque no me sentí desfallecer ni un momento!

Premio

Super FELIZ con la medalla. 😀 😀 😀

La verdad es que para la gente a la que le gusta correr, os lo aconsejo. Es una dura preparación, muy dura. Muchos meses y km, 800 km me salieron a mí desde que empecé a entrenarlo. Mucha paciencia, ilusión, compartirlo con los amigos y familia, que te vayan animando, que te muestren que confían. Pero hay que hacerlo! Es algo increíble, único. Para mi compañera de equipo Marta, enhorabona per haver-lo fet. Veus? RES HI HA IMPOSSIBLE!

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Meta sobre el agua. IMPRESIONANTE.

El post maratón fue muy bien. Después de cruzar la meta estiré como pude y me quedé pululando por allí, viviendo el ambiente, viendo a otros corredores hechos polvo por allí tirados y yo, en fin, en tan buen estado (jijijiiji)!!! La tarde la pasé durmiendo, intenté ir recuperando calorías, aunque debido al esfuerzo hasta el día siguiente y posteriores no empecé a comer con hambre. El lunes lo pasé físicamente como pude, pero el martes, NI RASTRO de la hazaña.

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No digáis que no os entran ganas de correr por ahí!! 😀

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Maratón Valencia 2014 (1ª Parte). Mi primer ¿y último? maratón…

Si cuando inauguré este blog alguien me hubiera dicho que algún día escribiría esta entrada, directamente habría contestado: IMPOSIBLE. Así lo digo.

Pero sí, fue en la 10K de noviembre de 2013 cuando decidí que mi RETO 2014 iba a ser correr el MARATÓN. Se daban unas circunstancias curiosas por las que quería que fuera así. Año 2014, cumplía 40 años, nací en el 74 (la mejor cosecha! 😉 ), y el maratón aunque no son exactamente 40, son cuarenta y pico… Así que no había duda, ERA EL AÑO.

imposible

Esto se produjo en mi mente 😀

El año 2013 fue un año de evolución en la carrera a pie.  Empecé con la 10K, me aventuré con la 15K Massamagrell, la 15K nocturna de Valencia, Media Maratón Valencia, otro Medio Maratón, el de Benifaió ya en 2014… y por fin me planteé lo que tocaba… hacer un MARATÓN. En concreto el de casa, Valencia, el 16 de noviembre.

Para ello, al igual que hice para el medio maratón (jamás hasta ese momento había corrido 21 km!), busqué un planning. Para un medio maratón hay que entrenar, pero si haces deporte habitualmente y no te marcas un crono objetivo muy loco, puedes hacerla haciendo alguna tirada larga  y combinando algo de series con distancias para acumular km, sin ser -digamos-, muy estricto. Pero para un maratón, eso ya son palabras mayores, y para nada se puede participar en una distancia así sin un entrenamiento adecuado.

libreta

IMPRESCINDIBLE un plan de entrenamiento

Lo primero que hice fue preguntar a compañeras que ya la habían corrido qué planning habían seguido. Barajé varias opciones y finalmente me decanté por el plan que hay en la misma web del maratón (me habían hablado muy bien de esos plannings). Hay miles en internet (la media la preparé con un entrenamiento de la página de asics, por ejemplo), pero bueno, decidí imprimirme los entrenamientos de tiempos objetivo 3.30 y 3.45 de la web del organizador. Así que -para los bocazas- ese fue mi ‘entrenador personal’, un triste pdf impreso y metido en una carpetucha en mi bolso! 😛

En el fondo creo que cuando nunca te has enfrentado a una distancia, es tontería ponerse un crono objetivo, pero en fin, como tenía la referencia de mi crono en 2 medias maratones, pensé que no era muy descabellado aspirar al 3.45. 😀 Y bueno, porque me conozco y así tenía un puntito de motivación extra.

Empecé el entrenamiento ‘oficialmente’ el 4 de agosto, intentando combinarlo con los entrenes para el Triatlón de Valencia (septiembre), que quizás no tenía que haberlo hecho ¿? Dudé un poco si participar o no, pero dicha duda  quedó despejada enseguida el día que me planteé por qué hacía deporte. Llegué a la conclusión de que lo hago para disfrutar, no para batir marcas ni ganar premios. Esto es una afición y debemos hacerlo para desconectar, por salud, por diversión, por superación personal (dentro de la realidad de cada uno), y no para ganar nada. El Triatlón de Valencia es el ‘de casa’, es multitudinario y chulo, y por eso me gusta mucho participar. Se crea mucho ambiente de equipo ya que viene también mucha gente a animar, por lo que pensé que quizás no era mala idea. Lo hice y bueno, me llevé conmigo a casa una ampollita inoportuna que me tuvo fuera de juego de los entrenes estipulados varios días 😛 Aun así, en ningún momento me arrepentí de haber participado! :D.

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Con la ampollita pero sonriendo. Tri-Valencia (NOTA: no es mi pie 😉 jajajj)

Seguí los entrenamientos a rajatabla hasta que a mediados de octubre pillé un resfriado de 3 pares de narices, que me dejó K.O. 2 semanas. En ese momento sí que me agobié un poco por la cercanía del 16N, pero bueno, poco podía hacer!! Hay que parar, recuperarse y luego ya seguir con los entrenos. Estas cosas pasan porque cuando preparas una prueba dura, no es raro sufrir el síndrome de la ventana abierta (os aconsejo leerlo, me pareció muy interesante!).

Me planteé los entrenamientos con el respeto que suponía enfrentarme a muchísimos kilómetros (lo mismo me daba -en realidad- que fueran 42 o 52, simplemente eran ‘una barbaridad’) sin saber cómo respondería mi cuerpo a partir del km 28-30, así que pensé que si había un planning pensado por un experto, eso mismo había que entrenar.

Los entrenamientos marcados por el planning a partir de septiembre eran -en líneas generales- kilometraje largo el fin de semana, recuperación el lunes, descanso martes, series miércoles y jueves, y descanso viernes ( duro, pero bastante entrenido). Las semanas fueron aumentando su kilometraje hasta llegar a 75-80 km!! Por supuesto la semana previa al maratón hay que descansar, por lo que los entrenamientos previos a la prueba son muy suaves. El entrenamiento consta de 4 tiradas largas (28, 30, 32 y 32 km); nunca se aproxima a los 40 km, por lo que el reto de correr por primera vez 42 km realmente es un pedazo de RETO  físico y mental!!

Algo que también fui entrenando fue la alimentación y la bebida para la prueba. Fue en las tiradas largas donde fui probando distintos geles de diferentes marcas y sabores. Finalmente me decidí por un gel de chocolate, aunque como comentaré, no me sirvió de mucho 😦 . El entrenamiento del agua sí me sirvió 😉 Jeje. En las tiradas largas, y más cuando corres en agosto-septiembre-octubre (que en Valencia hace mucho calor), has de tener en cuenta que DEBES beber, por lo que tenía controladas todas las fuentes en las que debía hidratarme bien.

hidratación

La hidratación es FUNDAMENTAL.

Un factor al que yo no le daba importancia pero que con el tiempo fui dándosela es el tema de la ropa de entrenamiento. Cuando sales a correr 10 km, o 12, o 9, no se nota porque apenas estás un rato, pero cuando aumentas km la ropa que lleves es muy importante (ni qué decir de las zapatillas y los calcetines). No me refiero a correr con ropa de una marca o de otra, sino a elegir aquellas prendas que no te provoquen rozaduras, por ejemplo. Hay partes del cuerpo mucho más delicadasque otras, y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir un sujetador deportivo, o unos pantales o mallas, o el mismo suéter! Hay que tener en cuenta también embadurnarse bien de crema hidratante o de vaselina para que el roce de los tejidos con la piel no cause incluso heridas!

Tendencias-en-moda-deportiva

Lo mejor, ropa ajustadita, que no roce 😀

Finalmente, así llegué al día del maratón, ilusionada pero con mucho miedo. En realidad una sensación maravillosa. Con casi 750 km a mis espaldas, muchísimas horas de correr, y con la ropa y las zapas elegidas y todo preparado.

to be continued

Recuperando sensaciones…

Desde hace un tiempo me preocupa no encontrar la suficiente motivación para la preparación de mi gran objetivo de este año. El 16 de noviembre de 2014, si no pasa nada, debutaré en un MARATÓN (así, escrito en mayúsculas…) y dentro de unas semanas, me espera el comienzo de una ardua tarea: la preparación.

motivacion

No queda otra. 😀

Para muchos esto no es ninguna proeza, puesto que, o ya lo han hecho, o no le encuentran sentido (yo tampoco le encuentro mucho sentido al hecho en sí de correr sin parar 42,195 km, pero si lo transformo en una prueba físico-mental a superar, le encuentro muchísimo sentido!!). Como objetivo deportivo personal – MUY ILUSIONANTE- de este 2014, es muy importante preparármela bien, y -como no puede ser de otra manera en un debut- TERMINARLA. Cruzar la meta. Y si es necesario, llorar al hacerlo. O mejor, reír como una posesa. Gritar. Tirarme a tierra. Lo que sea. Pero llegar.

finisher

Acabar, aunque sea así. 😀 😀 😀

Hace unos meses estaba algo desmotivada para correr. Como triatleta aficionada que soy, y con un trabajo que me hace madrugar mucho y una tesis doctoral por terminar que ocupa gran parte de mi día, de mi tiempo y de mis pensamientos, me resulta difícil entrenar todo lo que quisiera. Y como este año he estado nadando más de lo normal, he restado tiempo a correr. Tanto las horas del día como las fuerzas, SON FINITAS.

Pero, no sé si será que la fecha se acerca y se acerca y se acerca sin ningún tipo de consideración, estoy sacando fuerzas y ánimos para volver a correr. Y está resultando! El cuerpo me lo pide. Noto que voy recuperando sensaciones buenas, que DISFRUTO CORRIENDO, que vuelvo a fluir (bueno, más o menos… jajjaaj) en cuanto me calzo las zapas y me voy hacia la playa o el río.

Y me gusta. Me gusta esa sensación, sobre todo porque la necesito.

Correr tiene la particularidad de que cuanto más lo practicas, más te pide el cuerpo -y también la mente- hacerlo. Y creo que así afrontaré con mucho ánimo y muchas ganas la dura preparación, que al fin y al cabo es lo más complicado y trabajoso (el día de maratón no es más que ‘un duro día más’).

footing

Mucho de esto me espera…

Como anécdota decir que la distancia del maratón son 42,195 km, que en realidad NO es la distancia entre la ciudad de Maratón y Atenas (Grecia), entre las que hay unos 37 km (como yo siempre había creído… lo cual hacía muy ‘épico’ mi objetivo…), sino del Palacio de Windsor hasta el Estadio White City, en Londres, porque así estableció la reina de Inglaterra que fuera, en 1908 (aunque no os lo creáis, no fue la actual… jajajaj) en los JJOO de ese año.

somriure

Así mis pinreles después de cada entrene!! 😀 😀 😀 😀