Motivación

Como deportista super aficionada, la MOTIVACIÓN es un tema que me preocupa bastante. A lo largo del año -natural o deportivo- se pasan distintos momentos de forma, distintos estados anímicos, alguna lesión o pequeña molestia, momentos de cargas laborales o familiares. Y puede que en algunos de estos momentos nos falle la motivación para -por ejemplo- seguir entrenando o compitiendo.

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Motivación… a veces, ¿ande andarás?

Según la RAE, motivación es el “Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona“.

Nos hace falta motivación para la vida diaria, no solo para el deporte. Para levantarse de la cama, para ir al trabajo, para hacer mejoras en casa, para cocinar, para ir a entrenar… Para TODO hace falta. ¿Por qué hay temporadas en las que te comerías el mundo, que la motivación te sale por los cuatro costados, y sin embargo otras veces sientes como si llevaras una piedra de 200 kg a rastras y todo se te hace un mundo? Si tú eres la misma persona, trabajas con la misma gente, entrenas con el mismo equipo… ¿Qué pasa? ¿Eres raro? ¿Estás mal? Pues NO.

Pienso que a veces hay ALGO externo que alimenta tu motivación, por ejemplo una buena marca en una carrera, la defensa de una tesis o un proyecto final, una alabanza de tu jefe o de un cliente por un trabajo bien resuelto, o porque quieres compartir con alguien especial tus logros y quieres que sean muchos y muy buenos. Hay algún hecho concreto que hace crecer la confianza en ti, que te llena, que te da alas. Eso TE MOTIVA.

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Así me siento cuando estoy motivada!!!

Sin embargo, no siempre se consigue una buena marca en una carrera… Ni tu jefe te alaba… Ni ningún cliente está encantado con tu gestión… O la tesis, se alarga y se alarga y no se ve el final… O no hay ese ‘alguien’ a quien taladrar con tus logros… Pero es que como se dice por ahí muchas veces, LA VIDA ES ASÍ.

La motivación hay que trabajarla. Como todo lo bueno, hay que currárselo. Hay trucos. Seguro que si buscas en san gúguel hay millones de psicólogos que te dan claves, pasos a seguir… pero yo voy a exponer los míos (que no son para nada de experta en el tema, ni mucho menos… jeje, soy una sufridora de a pie a la que también la motivación a veces se le esconde).

  1. Intento rodearme de positividad. ¿Cómo? Rodeándome de gente positiva. Personas que ven las cosas de forma agradable, sin agobios, que les cuentas tus objetivos, tus avances y te escuchan y animan. Que todo lo ven solucionable. Que se arremangan  ante cualquier problemilla o a una mínima llamada tuya para intentar solucionar lo que sea.
  2. Esos días que me encuentro pletórica (por esa “alabanza de mi jefe” por ejemplo, o por un agradable encuentro), aprovecho para hacer ‘esas cosillas’ que voy dejando de lado porque me cuestan más. Muchas veces me pasa que estoy en el trabajo y digo: madre mía, ¿eso hice yo el otro día? 😉
  3. Intento alejarme de la negatividad. Al igual que las personas positivas nos contagian esa positividad, las negativas hacen lo propio. Si no hay otro remedio, las escucho y atiendo, pero si puedo… salgo por piernas!!! Porque de verdad, toda esa energía que te absorben, es energía y ánimo que tú pierdes! Y ver las cosas de forma negativa, NO APORTA NADA.
  4. Aunque tenga un gran objetivo -sea deportivo, laboral o personal-, intento vivir los días con pequeños objetivos. Objetivos a corto plazo. Si voy superándolos, seguro que el gran objetivo es pan comido!! Porque conseguir objetivos (del tamaño que sean) me da fuerza, me da confianza en mí misma.
  5. Para la motivación “deportiva” leí una vez (y lo hago) que también es bueno aprovechar el tirón de las redes sociales (que ahora se comparta “todo” en parte puede ser una ventaja…) y seguir a algún deportista al que admiremos (sea élite o no élite). Ver qué hace, cómo y cuándo entrena, qué come, cómo se recupera de un mal resultado, cómo consigue un buen resultado y lo comparte después de mucho entrenamiento, cómo desconecta o descansa, etc. En fin, aprender ‘copiando’, que por qué no, no está mal!

Hay muchos más trucos, claro, pero cada persona ha de buscar y trabajarse la motivación con sus propias herramientas. Buscar objetivos realistas, y -un paso tras otro-, se van consiguiendo. Unos pasos costarán más que otros. Con unos avanzarás, con otros, te parecerá que retrocedes o que no avanzas lo suficiente… pero en el cómputo final, irás avanzando.

Así que, amigo, en esos momentos en que falla la motivación, búscala, que seguro anda cerca!!! Y ya sabes, si nada de todo esto funciona, CAMBIA RADICALMENTE ALGO EN TU VIDA. Abraza lo nuevo, lánzate por nuevos retos, distintos. MUÉVETE.

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Maratón Valencia 2014 (1ª Parte). Mi primer ¿y último? maratón…

Si cuando inauguré este blog alguien me hubiera dicho que algún día escribiría esta entrada, directamente habría contestado: IMPOSIBLE. Así lo digo.

Pero sí, fue en la 10K de noviembre de 2013 cuando decidí que mi RETO 2014 iba a ser correr el MARATÓN. Se daban unas circunstancias curiosas por las que quería que fuera así. Año 2014, cumplía 40 años, nací en el 74 (la mejor cosecha! 😉 ), y el maratón aunque no son exactamente 40, son cuarenta y pico… Así que no había duda, ERA EL AÑO.

imposible

Esto se produjo en mi mente 😀

El año 2013 fue un año de evolución en la carrera a pie.  Empecé con la 10K, me aventuré con la 15K Massamagrell, la 15K nocturna de Valencia, Media Maratón Valencia, otro Medio Maratón, el de Benifaió ya en 2014… y por fin me planteé lo que tocaba… hacer un MARATÓN. En concreto el de casa, Valencia, el 16 de noviembre.

Para ello, al igual que hice para el medio maratón (jamás hasta ese momento había corrido 21 km!), busqué un planning. Para un medio maratón hay que entrenar, pero si haces deporte habitualmente y no te marcas un crono objetivo muy loco, puedes hacerla haciendo alguna tirada larga  y combinando algo de series con distancias para acumular km, sin ser -digamos-, muy estricto. Pero para un maratón, eso ya son palabras mayores, y para nada se puede participar en una distancia así sin un entrenamiento adecuado.

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IMPRESCINDIBLE un plan de entrenamiento

Lo primero que hice fue preguntar a compañeras que ya la habían corrido qué planning habían seguido. Barajé varias opciones y finalmente me decanté por el plan que hay en la misma web del maratón (me habían hablado muy bien de esos plannings). Hay miles en internet (la media la preparé con un entrenamiento de la página de asics, por ejemplo), pero bueno, decidí imprimirme los entrenamientos de tiempos objetivo 3.30 y 3.45 de la web del organizador. Así que -para los bocazas- ese fue mi ‘entrenador personal’, un triste pdf impreso y metido en una carpetucha en mi bolso! 😛

En el fondo creo que cuando nunca te has enfrentado a una distancia, es tontería ponerse un crono objetivo, pero en fin, como tenía la referencia de mi crono en 2 medias maratones, pensé que no era muy descabellado aspirar al 3.45. 😀 Y bueno, porque me conozco y así tenía un puntito de motivación extra.

Empecé el entrenamiento ‘oficialmente’ el 4 de agosto, intentando combinarlo con los entrenes para el Triatlón de Valencia (septiembre), que quizás no tenía que haberlo hecho ¿? Dudé un poco si participar o no, pero dicha duda  quedó despejada enseguida el día que me planteé por qué hacía deporte. Llegué a la conclusión de que lo hago para disfrutar, no para batir marcas ni ganar premios. Esto es una afición y debemos hacerlo para desconectar, por salud, por diversión, por superación personal (dentro de la realidad de cada uno), y no para ganar nada. El Triatlón de Valencia es el ‘de casa’, es multitudinario y chulo, y por eso me gusta mucho participar. Se crea mucho ambiente de equipo ya que viene también mucha gente a animar, por lo que pensé que quizás no era mala idea. Lo hice y bueno, me llevé conmigo a casa una ampollita inoportuna que me tuvo fuera de juego de los entrenes estipulados varios días 😛 Aun así, en ningún momento me arrepentí de haber participado! :D.

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Con la ampollita pero sonriendo. Tri-Valencia (NOTA: no es mi pie 😉 jajajj)

Seguí los entrenamientos a rajatabla hasta que a mediados de octubre pillé un resfriado de 3 pares de narices, que me dejó K.O. 2 semanas. En ese momento sí que me agobié un poco por la cercanía del 16N, pero bueno, poco podía hacer!! Hay que parar, recuperarse y luego ya seguir con los entrenos. Estas cosas pasan porque cuando preparas una prueba dura, no es raro sufrir el síndrome de la ventana abierta (os aconsejo leerlo, me pareció muy interesante!).

Me planteé los entrenamientos con el respeto que suponía enfrentarme a muchísimos kilómetros (lo mismo me daba -en realidad- que fueran 42 o 52, simplemente eran ‘una barbaridad’) sin saber cómo respondería mi cuerpo a partir del km 28-30, así que pensé que si había un planning pensado por un experto, eso mismo había que entrenar.

Los entrenamientos marcados por el planning a partir de septiembre eran -en líneas generales- kilometraje largo el fin de semana, recuperación el lunes, descanso martes, series miércoles y jueves, y descanso viernes ( duro, pero bastante entrenido). Las semanas fueron aumentando su kilometraje hasta llegar a 75-80 km!! Por supuesto la semana previa al maratón hay que descansar, por lo que los entrenamientos previos a la prueba son muy suaves. El entrenamiento consta de 4 tiradas largas (28, 30, 32 y 32 km); nunca se aproxima a los 40 km, por lo que el reto de correr por primera vez 42 km realmente es un pedazo de RETO  físico y mental!!

Algo que también fui entrenando fue la alimentación y la bebida para la prueba. Fue en las tiradas largas donde fui probando distintos geles de diferentes marcas y sabores. Finalmente me decidí por un gel de chocolate, aunque como comentaré, no me sirvió de mucho 😦 . El entrenamiento del agua sí me sirvió 😉 Jeje. En las tiradas largas, y más cuando corres en agosto-septiembre-octubre (que en Valencia hace mucho calor), has de tener en cuenta que DEBES beber, por lo que tenía controladas todas las fuentes en las que debía hidratarme bien.

hidratación

La hidratación es FUNDAMENTAL.

Un factor al que yo no le daba importancia pero que con el tiempo fui dándosela es el tema de la ropa de entrenamiento. Cuando sales a correr 10 km, o 12, o 9, no se nota porque apenas estás un rato, pero cuando aumentas km la ropa que lleves es muy importante (ni qué decir de las zapatillas y los calcetines). No me refiero a correr con ropa de una marca o de otra, sino a elegir aquellas prendas que no te provoquen rozaduras, por ejemplo. Hay partes del cuerpo mucho más delicadasque otras, y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir un sujetador deportivo, o unos pantales o mallas, o el mismo suéter! Hay que tener en cuenta también embadurnarse bien de crema hidratante o de vaselina para que el roce de los tejidos con la piel no cause incluso heridas!

Tendencias-en-moda-deportiva

Lo mejor, ropa ajustadita, que no roce 😀

Finalmente, así llegué al día del maratón, ilusionada pero con mucho miedo. En realidad una sensación maravillosa. Con casi 750 km a mis espaldas, muchísimas horas de correr, y con la ropa y las zapas elegidas y todo preparado.

to be continued

Recuperando sensaciones…

Desde hace un tiempo me preocupa no encontrar la suficiente motivación para la preparación de mi gran objetivo de este año. El 16 de noviembre de 2014, si no pasa nada, debutaré en un MARATÓN (así, escrito en mayúsculas…) y dentro de unas semanas, me espera el comienzo de una ardua tarea: la preparación.

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No queda otra. 😀

Para muchos esto no es ninguna proeza, puesto que, o ya lo han hecho, o no le encuentran sentido (yo tampoco le encuentro mucho sentido al hecho en sí de correr sin parar 42,195 km, pero si lo transformo en una prueba físico-mental a superar, le encuentro muchísimo sentido!!). Como objetivo deportivo personal – MUY ILUSIONANTE- de este 2014, es muy importante preparármela bien, y -como no puede ser de otra manera en un debut- TERMINARLA. Cruzar la meta. Y si es necesario, llorar al hacerlo. O mejor, reír como una posesa. Gritar. Tirarme a tierra. Lo que sea. Pero llegar.

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Acabar, aunque sea así. 😀 😀 😀

Hace unos meses estaba algo desmotivada para correr. Como triatleta aficionada que soy, y con un trabajo que me hace madrugar mucho y una tesis doctoral por terminar que ocupa gran parte de mi día, de mi tiempo y de mis pensamientos, me resulta difícil entrenar todo lo que quisiera. Y como este año he estado nadando más de lo normal, he restado tiempo a correr. Tanto las horas del día como las fuerzas, SON FINITAS.

Pero, no sé si será que la fecha se acerca y se acerca y se acerca sin ningún tipo de consideración, estoy sacando fuerzas y ánimos para volver a correr. Y está resultando! El cuerpo me lo pide. Noto que voy recuperando sensaciones buenas, que DISFRUTO CORRIENDO, que vuelvo a fluir (bueno, más o menos… jajjaaj) en cuanto me calzo las zapas y me voy hacia la playa o el río.

Y me gusta. Me gusta esa sensación, sobre todo porque la necesito.

Correr tiene la particularidad de que cuanto más lo practicas, más te pide el cuerpo -y también la mente- hacerlo. Y creo que así afrontaré con mucho ánimo y muchas ganas la dura preparación, que al fin y al cabo es lo más complicado y trabajoso (el día de maratón no es más que ‘un duro día más’).

footing

Mucho de esto me espera…

Como anécdota decir que la distancia del maratón son 42,195 km, que en realidad NO es la distancia entre la ciudad de Maratón y Atenas (Grecia), entre las que hay unos 37 km (como yo siempre había creído… lo cual hacía muy ‘épico’ mi objetivo…), sino del Palacio de Windsor hasta el Estadio White City, en Londres, porque así estableció la reina de Inglaterra que fuera, en 1908 (aunque no os lo creáis, no fue la actual… jajajaj) en los JJOO de ese año.

somriure

Así mis pinreles después de cada entrene!! 😀 😀 😀 😀

Siguiente etapa deportiva: VETERANA 1

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4 entusiasmado!

Este año 2014 (cómo me está gustando el 4!!!) es mi primer año en la categoría de veteranas en Triatlón y Duatlón. Como nací en el 74, he dejado de estar en categoría absoluta (y de competir con chiquitas de 25 años!!! bien!!) y paso a competir con gente más acorde a mi edad y mi cuerpo!

Este fin de semana he tenido la primera experiencia veterana y qué puedo decir…. que estoy contentísima!! Participé en el XIV de Benifaió y quedé cuarta en la general… pero PRIMERA DE MI CATEGORÍA! Qué sensación más agradable! No voy a relatar mi participación en el duatlón, porque no quiero que sea ésta una entrada sobre eso (tengo ya muchas entradas sobre pruebas en las que he participado!), fue un duatlón como todos (5.5 km carrera a pie, 22 km en bici y 2.7 km de más carrera a pie), con la particularidad de que a pesar de estar a 25 de enero, tuvimos unos maravillosos y agradabilísimos 22 grados! Vamos, un día redondo. Eso, y que unas cuantas compis del equipo vinieron a animarme, qué más puedo pedir.

Duatló Benifaió Blog

Tengo la sensación agradable de haber pasado a una nueva etapa en un buen momento físico. Puedo decir que entro en la ‘veteranía’ con una ilusión tremenda, con muchas ganas de entrenar, disfrutar del deporte (y de muchas otras cosas, claro!), disfrutar del maravilloso equipo Nosotr@s Passatge tanto en los entrenes como en duatlones, carreras a pie, travesías, marchas cicloturistas y triatlones en los que vayamos a participar…

Nada más que decir! Me quedan muchos meses todavía con 39… pero BIENVENIDOS 40!! Ya os estoy empezando a sacar partido… 😉

Creo que cada etapa nos aporta algo nuevo, bonito, diferente. El cuerpo y la mente van cambiando,  pero en nuestra mano está que ese cambio sea siempre positivo. Es muy positivo ir cumpliendo años y más positivo aún, cumplirlos disfrutando de todas las cosas que nos rodean y de todo lo que hacemos. Disfrutar del detalle, de las pequeñas cosas…

Conclusión: me encanta ser veterana, me encanta cumplir años, me encanta vivir, me encanta sentir, me encanta tener más retos cada año que pasa, me encanta mi equipo, me encanta correr, me encanta pasear, me encanta el ciclismo, me encanta nadar (eh? cómo? Seeeeeeee ME ENCANTA!!)

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Happy!!!

A todo esto… yo de mayor quiero ser como esta señora de la foto 😀 … dónde hay que firmar????? jajajja

Johanna-Quaas

Para el deporte no hay edad!

NADAR: Sí o sí.

Esta mañana ha tocado entrenamiento de piscina. Ya tocaba. Yo, que me las doy de TRIATLETA! he aplazado tanto el momento de empezar a nadar (los triatlones están a la vuelta de la esquina) que ya pensaba que tendría que quitarme este título que yo misma me adjudiqué tan alegremente (y quedarme en ‘duatleta’ 😦 y como siga restando me quedaré en nada!)

Como todos sabéis, el primer tramo de un triatlón es la natación. 750m si es un sprint o 1500m si es un olímpico. Y ahora, que aspiro a mejorar mis tiempos en triatlones olímpicos (juas, total, llevo uno), o me pongo las pilas con esto de nadar, o lo tengo crudo!

Plantearme un entrenamiento de ciclismo o de correr es agradable, ilusionante y siempre tengo una pasmosa predisposición. Pero nadar… hum! Me cuesta mucho y es que creo que el agua no es mi medio natural. No sé nadar bien y noto que hago un gasto enorme de energía para avanzar, y creo que eso me desilusiona 😦 . Pero es que ir a clases de natación me da tanta pereza!!! Por tiempo y por ganas, la verdad.

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Mira que molan mis trastitos de nadar del equipo… pero ni así!

Hoy, por ejemplo, he tenido que hacer un acopio de fuerzas, ganas y valor para prepararme los trastitos e ir a nadar. Una vez allí ya me siento a gustito con el ambiente cálido de la piscina, me cambio y me dispongo a salir a la piscina. Examino las calles y elijo en la que me meto, y una vez dentro, comienza la función! Nado, y nado y nado… hoy 2000m (el tiempo que he necesitado mejor no lo pongo… je je, ya lo iré mejorando. Pero diré que han sido más de 40 y menos de 50’ 😀 ).

De momento no estoy haciendo series ni cosas de esas que hace la gente que se lo monta bien. Yo, para no perder el número de vueltas que llevo hago un estilo (braza) las vueltas 1, 5, 10, 15 y así hasta la 40 (la piscina es de 25 m, así que 25x2x40=2000), y el resto, o sea, las vueltas 2, 3, 4, 6…. (siga la serie!), otro estilo, crol. Y bueno, no me va mal, me entretiene lo suficiente como para aguantar 40 vueltas y no desistir a mitad…. Más adelante ya haré series y algo más técnico. Hasta que haga un poco más de calor y los entrenes se trasladen al mar. Jur! Espero que este año no haya medusas… Porque en el mar, por norma general, es donde se hacen los triatlones, y hay que acostumbrarse a nadar con olas y con las ‘complicaciones’ que tiene!

Hoy mientras nadaba pensaba que esto me pasa en otras situaciones de la vida. Una pereza o una desgana enorme por hacer algo (a veces por dificultad, porque no te sientes segura y sabes que te costará, porque le has tomado manía, hay muchas razones!), pero cuando lo empiezas, lo llevas a cabo y lo terminas, sientes una satisfacción tan grande por la cual merece la pena haberlo empezado. Te sientes… cómo lo diría… REALIZADA!

Así me he sentido yo esta mañana al salir de la pisci. Me sentía bien, libre, ligera, en paz, y sobre todo, con ganas de empezar de nuevo.

Happiness is not a destination. It’s a way.

anabel i jo riu algar

No se nada mal en el río Algar…. Anabel y yo hace mil años más o menos 😀 Teníamos estilo, eh?

Otra visión

resfriado

Sí, creo que participaré en el duatlón…

A veces participar en una prueba para la que llevas entrenando todo el invierno, junto con tus compañeras del equipo, no es suficiente como para que la experiencia te resulte positiva.

El tema que me concierne es el I Duatlón de Moncada celebrado ayer día 23 a las 4 de la tarde. Fuimos 4 componentes del equipo (María, Leticia, Belén y yo). Hasta aquí todo estupendo, pero el problema es que arrastro un gripazo desde hace 10 días que no me deja disfrutar de nada de lo que hago.

Al principio fue fiebre y la cabeza como un bombo. Luego fue la cabeza como un bombo y la garganta. Ahora es la garganta y mocos, muuuuuuchos mocos. Y no es bueno programarse hacer algo especial en ese estado… pero da rabia, la verdad… y por eso fui a participar!!!

Nunca había afrontado una prueba sin ganas, apática, cansada, preocupada por cómo afectaría a mi salud, medio obligada sin realmente estarlo, y sabiendo que más me iba a perjudicar que a beneficiar. Yo me pregunto, ¿los deportistas profesionales se sentirán así alguna vez? Porque no hay nada más tremendo que eso… aunque pensándolo bien, ha habido veces que en el trabajo, o en los estudios, ya me he sentido así. Con la sensación de una obligación y sin ganas, con una enorme apatía. Y claro, hacerlo sin disfrutar, medio mal, a regañadientes y sin estar en lo que hay que estar… sin concentración, vamos.

CANSANCIO

Me invade la apatía…

Para colmo, llevaban toda la semana diciendo que para el sábado se esperaba una gran bajada de temperatura… lo que me faltaba! Y así fue. Un frítermometro1o tremendo (a pesar del sol), un viento helado que sabíamos que nos iba a perjudicar tanto en bici como corriendo. ¿Habéis subido una cuesta en bici con relativa poca pendiente, prácticamente parados? Pues así la subimos (y por 3 veces!!!) María y yo…  María llegó a gritar sacando toda la rabia llevaba dentro. Un grito contra el viento… jajjaja. Pero bueno, por fin terminamos la bici, después de mucho sufrir. Y la última parte de la carrera fue la mejor… ya con el final cerca y gracias otra vez a María que me hizo sacar una sonrisa enorme cuando me dijo ‘un sprint y te cojo!!!’ a la vez que decía que no podía más y que iba a vomitar el gel… je je.

Ha sido la vez que menos me he dado cuenta de que cada vuelta me animaban por mi nombre, que hasta el speaker nos nombró varias veces… cada vez que pasamos por el punto de salida en las partes a pie, a cada una y al equipo Nosotras Passatge!! No me importaban los ánimos, qué triste! Aunque luego agradecí muchísimo que estuviera mi amiga Nuria, mi amigo Juancar…. nombrándome en cada vuelta… uf!

Para colmo, la organización del duatlón fue penosa. Nos tuvieron congelados esperando para dar la salida más de 20 minutos… El paisaje, feísimo, tanto el de la carrera a pie como el de la bici. Conclusión: un duatlón para el olvido.

Tal era mi dosis de negatividad ayer que mi único pensamiento en los 5 primeros kms era todo lo que todavía quedaba… en la bici me pregunté cada una de las 3 vueltas qué necesidad tenía de estar allí, congelada, con los labios cortados, tiritando…y en los últimos 2.5 de carrera no dejé de pensar que era la última prueba a la que me apuntaba hasta el triatlón de Valencia (que es en septiembre, y al que ya estoy apuntada… por si las moscas!!).

Me parece otra visión (inevitable) para abordar una prueba… porque no siempre estamos animados, al 100%, con salud, con ganas… menos mal que formo parte de un equipo maravilloso, especial, sencillo, en el que abunda el buen rollo, y que nunca ha pasado que te falten ánimos, un abrazo a tiempo, alguien  que te esté alentando y apoyendo… Pero bueno, hay veces que aún estando así, con negatividad,sin salud, sin ánimo,  hay que afrontar algo, hacerlo y superarlo. No sólo deportivamente hablando, también en el trabajo, con la familia,  en la casa, etc.

Porque no se me pasa por alto el detalle, y es que LO HICE Y LO ACABÉ. A pesar de la gripe… y he de decir que los últimos 2.5 kms a 4.44 minutos el km… lo cual no está mal del todo!

GRACIAS EQUIPO, sois maravillosas!

equipo duatlón de moncada

Equipazo…. María, Belén, Leticia y yo…

Mens sana in corpore sano

Esta vez he dudado a la hora de escoger el tema para la entrada semanal del blog. Uf! Qué obligación me he pillado porque sí!!  Pero bueno, como dice el dicho, ‘sarna con gusto, no pica’, no? Lo bueno de esto es que el tema que he ‘aparcado’ ahí lo tengo, para abordarlo con todo el equipo la próxima semana! 🙂

Y eso que todavía no ha empezado mi temporada duatlonera ni triatlonera!!! Sólo quedan 2 semanitas… y empezaré con el Duatlón de Picassent… qué ganas!

Os aviso de que esta entrada es un poco más tediosa que las anteriores, porque me apetece escribir algo más ‘sesudo’. De todas formas, intentaré hacerlo lo más entretenido posible! Si no, no entraréis más!!! Y ése no es mi objetivo 😉

Recuerdo un verano en el que me llevé la bici al pueblo para hacer un día tras otro mi rutita querida Callosa-Guadalest-Confrides y vuelta…, y en una de las salidas me encontré a un antiguo profesor del cole (Almedia! Almedia! Nuestro colegio Almedia, forja de ilusiones, cuna de amistad!!! Jajajaj qué ganas le tenía al himno!!), tío de una famosa actriz que no nombraré pero cuyo primer apellido es Verdú… Después de intercambiar unos cuantos saludos y ponernos un poco al día, me dijo: ‘a mí me viene muy bien hacer ciclismo y subir estos puertos porque noto que me sirve para la vida diaria’ o algo así (perdóneme, d. Luis Felipe, si no eran sus palabras exactas! No me ponga un palitroque!!! jajaaj). Esa reflexión me hizo pensar, porque nunca había afrontado un puerto pensando así. Pero bueno, por algo él era el profesor y yo la alumna… jeje.

Vaya, parece que la disciplina, la constancia y la capacidad de sacrificio que requiere el deporte nos sirve, aunque no nos demos cuenta, para mantener eso mismo (disciplina, constancia y sacrificio) en los quehaceres diarios. Porque no sólo lo dice el profe, ahora también yo!

Esto sólo se explica porque deporte y mente van de la mano. Pero la cuestión es, ¿cómo le afecta a la mente la actividad física? ¿Cuál es la explicación científica, si la hay? ¿Es recomendable? ¿Hasta qué punto nos ayudará el ejercicio físico a que nuestra mente no se deteriore más de lo que debería con el paso de los años?

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Vamos a ver si podemos contestar a estas preguntas con un poco de rigor.

Ya los romanos reconocían la conexión entre salud física y mental cuando decían que ‘Mens sana in corpore sano’.  Al principio se pensaba que los efectos positivos del ejercicio físico se debían fundamentalmente a que el flujo de sangre al cerebro aumenta significativamente, con lo que las células cerebrales se encuentran mejor oxigenadas y alimentadas y esto contribuye a que estén más sanas. Pero estos últimos años se ha investigaentrenar-cerebrodo el tema y parece ser que el ejercicio produce una gran variedad de efectos sobre el cerebro que no se pueden explicar exclusivamente por un aporte mayor de nutrientes. El ejercicio ha demostrado ser un método excelente de protección frente a enfermedades neurodegenerativas, e incluso puede ayudar a disminuir el impacto de estas enfermedades.

Hay que aclarar que cuando se habla de ‘ejercicio físico’ relacionado con la ‘salud mental’, no se trata de ser maratoniano, ni iron man, ni nada parecido. Se trata de ‘un ejercicio físico moderado’. Los que somos deportistas aficionados lo tenemos más o menos superado, pero si nos referimos a personas mayores, por ejemplo, con caminar 5-6 km al día (un paseíto por la ruta del colesterol… je je), ya es un buen ejercicio para ‘ejercitar’ también la mente. A eso nos referimos.

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Homer sedentario y senil

El ejercicio parece activar una serie de procesos encargados de mantener y proteger a las células nerviosas, lo que se llama sistemas de neuroprotección fisiológica. Si el ejercicio protege al cerebro de las agresiones tanto internas como externas a las que se ve sometido a lo largo de la vida, es evidente que la vida sedentaria, muy acentuada en la sociedad moderna, es un factor de riesgo para enfermedades neurodegenerativas, tan devastadoras en la sociedad actual.

El cuerpo humano está diseñado para mantener una actividad física constante. Si no, pensemos en nuestros antepasados, que requerían de actividad física continua para poder llevar a cabo los quehaceres diarios (largas caminatas en busca de alimentos, huir de los depredadores, cazar…). La sociedad y la forma de vida han cambiado mucho y se tiende a llevar una vida sedentaria, lo cual puede haber propiciado algunas enfermedades como el Alzheimer, para las que el sedentarismo se considera uno de los factores de riesgo. También la depresión, la esquizofrenia, la ansiedad o la bipolaridad. Resulta curioso que por ejemplo en un siglo la forma de vida haya cambiado tanto (si pensamos en cómo se vivía antes de la revolución industrial), y sin embargo, nuestra fisiología no, sigue siendo la misma! Se podría decir que el cuerpo humano necesita la actividad física para mantener una serie de funciones básicas. Y resulta que una de las funciones básicas es mantener la salud de nuestras neuronas.

Cuando realizamos una actividad física, aparte de coordinar el movimiento de los músculos implicados en el movimiento que se esté realizando, el cerebro coordina las funciones corporales necesarias para que esos músculos funcionen correctamente en una situación que básicamente demanda un mayor consumo de energía. Los mecanismos metabólicos activados y controlados por el cerebro se conocen bien desde hace años. Las señales que envía el cuerpo para que el cerebro ponga en marcha las adaptaciones fisiológicas necesarias a la nueva situación que el ejercicio demanda se cree que incluyen cambios en la concentración de metabolitos sanguíneos, de la concentración de CO2 en la sangre, del pH sanguíneo, y otros.

Se pueden desarrollar estrategias combinando actividad física con actividad mental para prevenir enfermedades neurodegenerativas y a la vez mantener  en buen estado, a medida que envejecemos, las capacidades intelectuales. Un dato epidemiológico que apoya este tipo de conclusiones es que las personas con mayor índice cultural, más proclives a utilizar su capacidad intelectual, tienen una menor incidencia de demencia senil.

Y aquí viene la parte rollazo y sesuda, pero no por ello menos interesante!!!

Parece ser que hay dos líneas de investigación claramente diferenciadas en lo que se refiere a la relación entre ejercicio y funcionamiento cerebral. La primera se refiere a la observación de hace ya unas décadas de que el ambiente incide de forma importante en el desarrollo y mantenimiento de la capacidad de aprendizaje y memoria. Experimentos mostraron que los ambientes que proporcionan una mayor cantidad y calidad de estímulos favorecen un mayor desarrollo cerebral, tanto desde el punto de vista anatómico, como funcional. El segundo tipo de observaciones viene derivado del estudio sobre la fisiología del deporte. Analizando cómo se promueve el desarrollo muscular por las llamadas hormonas anabólicas, se vio que el ejercicio estimula la liberación

Eje GH - IGF I

Manido esquema del eje GH – IGF 1

a la sangre de hormona de crecimiento (GH, de su nombre inglés ‘Growth Hormone’), que es la principal responsable del crecimiento del cuerpo. La GH a su vez hace que el hígado produzca un factor de crecimiento denominado IGF-1 (‘Insuline-like Growth Factor 1’). El IGF-1 hace que el músculo crezca en tamaño. Esto lo saben bien los culturistas, que utilizan esta sustancia de forma clandestina, para promover crecimiento muscular masivo. Pues bien, el IGF-1 es un factor neurotrófico muy potente. Como el ejercicio físico estimula al eje hormonal GH-IGF-1, se pensó que era posible que el ejercicio ejerciera efectos protectores sobre el cerebro a través del IGF-1. Al comparar los efectos del ejercicio y del IGF-1 sobre el cerebro se vio que eran idénticos. Es más, al impedir que el IGF-1 funcionara, también se interrumpían los efectos del ejercicio sobre el cerebro. Por eso los investigadores consideraron al IGF-1 como un mensajero que utiliza el cuerpo para informar al cerebro de que se está produciendo una situación de ejercicio físico. También se comprobó en el laboratorio que cuando se realiza ejercicio, el cerebro acumula más IGF-1 producido por el hígado.

La manera en que esta sustancia actúa de tantas formas es sorprendente, pero a su vez esto refuerza la idea de que este factor trófico es uno de los mediadores fundamentales de los efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre el cerebro. Se podría decir que el ejercicio físico estimula mecanismos protectores del cerebro. Uno de ellos sería la producción de IGF-1.

Bueno, no sé si os habéis enterado de algo, la verdad. Quería reflejar un poco que nada es tan sencillo, que todo tiene su explicación. Y qué pasa y por qué cuando nos dicen que hacer ejercicio nos va a beneficiar no sólo al cuerpo, sino también a la mente.

Y lo dicho al principio, espero hacer una próxima entrada mucho más facilona y divertida!!!

Hoy os dejo la entrada para que estéis así un ratito…. que siempre viene bien!

pensar