Maratón Valencia 2014 (1ª Parte). Mi primer ¿y último? maratón…

Si cuando inauguré este blog alguien me hubiera dicho que algún día escribiría esta entrada, directamente habría contestado: IMPOSIBLE. Así lo digo.

Pero sí, fue en la 10K de noviembre de 2013 cuando decidí que mi RETO 2014 iba a ser correr el MARATÓN. Se daban unas circunstancias curiosas por las que quería que fuera así. Año 2014, cumplía 40 años, nací en el 74 (la mejor cosecha! 😉 ), y el maratón aunque no son exactamente 40, son cuarenta y pico… Así que no había duda, ERA EL AÑO.

imposible

Esto se produjo en mi mente 😀

El año 2013 fue un año de evolución en la carrera a pie.  Empecé con la 10K, me aventuré con la 15K Massamagrell, la 15K nocturna de Valencia, Media Maratón Valencia, otro Medio Maratón, el de Benifaió ya en 2014… y por fin me planteé lo que tocaba… hacer un MARATÓN. En concreto el de casa, Valencia, el 16 de noviembre.

Para ello, al igual que hice para el medio maratón (jamás hasta ese momento había corrido 21 km!), busqué un planning. Para un medio maratón hay que entrenar, pero si haces deporte habitualmente y no te marcas un crono objetivo muy loco, puedes hacerla haciendo alguna tirada larga  y combinando algo de series con distancias para acumular km, sin ser -digamos-, muy estricto. Pero para un maratón, eso ya son palabras mayores, y para nada se puede participar en una distancia así sin un entrenamiento adecuado.

libreta

IMPRESCINDIBLE un plan de entrenamiento

Lo primero que hice fue preguntar a compañeras que ya la habían corrido qué planning habían seguido. Barajé varias opciones y finalmente me decanté por el plan que hay en la misma web del maratón (me habían hablado muy bien de esos plannings). Hay miles en internet (la media la preparé con un entrenamiento de la página de asics, por ejemplo), pero bueno, decidí imprimirme los entrenamientos de tiempos objetivo 3.30 y 3.45 de la web del organizador. Así que -para los bocazas- ese fue mi ‘entrenador personal’, un triste pdf impreso y metido en una carpetucha en mi bolso! 😛

En el fondo creo que cuando nunca te has enfrentado a una distancia, es tontería ponerse un crono objetivo, pero en fin, como tenía la referencia de mi crono en 2 medias maratones, pensé que no era muy descabellado aspirar al 3.45. 😀 Y bueno, porque me conozco y así tenía un puntito de motivación extra.

Empecé el entrenamiento ‘oficialmente’ el 4 de agosto, intentando combinarlo con los entrenes para el Triatlón de Valencia (septiembre), que quizás no tenía que haberlo hecho ¿? Dudé un poco si participar o no, pero dicha duda  quedó despejada enseguida el día que me planteé por qué hacía deporte. Llegué a la conclusión de que lo hago para disfrutar, no para batir marcas ni ganar premios. Esto es una afición y debemos hacerlo para desconectar, por salud, por diversión, por superación personal (dentro de la realidad de cada uno), y no para ganar nada. El Triatlón de Valencia es el ‘de casa’, es multitudinario y chulo, y por eso me gusta mucho participar. Se crea mucho ambiente de equipo ya que viene también mucha gente a animar, por lo que pensé que quizás no era mala idea. Lo hice y bueno, me llevé conmigo a casa una ampollita inoportuna que me tuvo fuera de juego de los entrenes estipulados varios días 😛 Aun así, en ningún momento me arrepentí de haber participado! :D.

somriure

Con la ampollita pero sonriendo. Tri-Valencia (NOTA: no es mi pie 😉 jajajj)

Seguí los entrenamientos a rajatabla hasta que a mediados de octubre pillé un resfriado de 3 pares de narices, que me dejó K.O. 2 semanas. En ese momento sí que me agobié un poco por la cercanía del 16N, pero bueno, poco podía hacer!! Hay que parar, recuperarse y luego ya seguir con los entrenos. Estas cosas pasan porque cuando preparas una prueba dura, no es raro sufrir el síndrome de la ventana abierta (os aconsejo leerlo, me pareció muy interesante!).

Me planteé los entrenamientos con el respeto que suponía enfrentarme a muchísimos kilómetros (lo mismo me daba -en realidad- que fueran 42 o 52, simplemente eran ‘una barbaridad’) sin saber cómo respondería mi cuerpo a partir del km 28-30, así que pensé que si había un planning pensado por un experto, eso mismo había que entrenar.

Los entrenamientos marcados por el planning a partir de septiembre eran -en líneas generales- kilometraje largo el fin de semana, recuperación el lunes, descanso martes, series miércoles y jueves, y descanso viernes ( duro, pero bastante entrenido). Las semanas fueron aumentando su kilometraje hasta llegar a 75-80 km!! Por supuesto la semana previa al maratón hay que descansar, por lo que los entrenamientos previos a la prueba son muy suaves. El entrenamiento consta de 4 tiradas largas (28, 30, 32 y 32 km); nunca se aproxima a los 40 km, por lo que el reto de correr por primera vez 42 km realmente es un pedazo de RETO  físico y mental!!

Algo que también fui entrenando fue la alimentación y la bebida para la prueba. Fue en las tiradas largas donde fui probando distintos geles de diferentes marcas y sabores. Finalmente me decidí por un gel de chocolate, aunque como comentaré, no me sirvió de mucho 😦 . El entrenamiento del agua sí me sirvió 😉 Jeje. En las tiradas largas, y más cuando corres en agosto-septiembre-octubre (que en Valencia hace mucho calor), has de tener en cuenta que DEBES beber, por lo que tenía controladas todas las fuentes en las que debía hidratarme bien.

hidratación

La hidratación es FUNDAMENTAL.

Un factor al que yo no le daba importancia pero que con el tiempo fui dándosela es el tema de la ropa de entrenamiento. Cuando sales a correr 10 km, o 12, o 9, no se nota porque apenas estás un rato, pero cuando aumentas km la ropa que lleves es muy importante (ni qué decir de las zapatillas y los calcetines). No me refiero a correr con ropa de una marca o de otra, sino a elegir aquellas prendas que no te provoquen rozaduras, por ejemplo. Hay partes del cuerpo mucho más delicadasque otras, y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir un sujetador deportivo, o unos pantales o mallas, o el mismo suéter! Hay que tener en cuenta también embadurnarse bien de crema hidratante o de vaselina para que el roce de los tejidos con la piel no cause incluso heridas!

Tendencias-en-moda-deportiva

Lo mejor, ropa ajustadita, que no roce 😀

Finalmente, así llegué al día del maratón, ilusionada pero con mucho miedo. En realidad una sensación maravillosa. Con casi 750 km a mis espaldas, muchísimas horas de correr, y con la ropa y las zapas elegidas y todo preparado.

to be continued