Otra visión

resfriado

Sí, creo que participaré en el duatlón…

A veces participar en una prueba para la que llevas entrenando todo el invierno, junto con tus compañeras del equipo, no es suficiente como para que la experiencia te resulte positiva.

El tema que me concierne es el I Duatlón de Moncada celebrado ayer día 23 a las 4 de la tarde. Fuimos 4 componentes del equipo (María, Leticia, Belén y yo). Hasta aquí todo estupendo, pero el problema es que arrastro un gripazo desde hace 10 días que no me deja disfrutar de nada de lo que hago.

Al principio fue fiebre y la cabeza como un bombo. Luego fue la cabeza como un bombo y la garganta. Ahora es la garganta y mocos, muuuuuuchos mocos. Y no es bueno programarse hacer algo especial en ese estado… pero da rabia, la verdad… y por eso fui a participar!!!

Nunca había afrontado una prueba sin ganas, apática, cansada, preocupada por cómo afectaría a mi salud, medio obligada sin realmente estarlo, y sabiendo que más me iba a perjudicar que a beneficiar. Yo me pregunto, ¿los deportistas profesionales se sentirán así alguna vez? Porque no hay nada más tremendo que eso… aunque pensándolo bien, ha habido veces que en el trabajo, o en los estudios, ya me he sentido así. Con la sensación de una obligación y sin ganas, con una enorme apatía. Y claro, hacerlo sin disfrutar, medio mal, a regañadientes y sin estar en lo que hay que estar… sin concentración, vamos.

CANSANCIO

Me invade la apatía…

Para colmo, llevaban toda la semana diciendo que para el sábado se esperaba una gran bajada de temperatura… lo que me faltaba! Y así fue. Un frítermometro1o tremendo (a pesar del sol), un viento helado que sabíamos que nos iba a perjudicar tanto en bici como corriendo. ¿Habéis subido una cuesta en bici con relativa poca pendiente, prácticamente parados? Pues así la subimos (y por 3 veces!!!) María y yo…  María llegó a gritar sacando toda la rabia llevaba dentro. Un grito contra el viento… jajjaja. Pero bueno, por fin terminamos la bici, después de mucho sufrir. Y la última parte de la carrera fue la mejor… ya con el final cerca y gracias otra vez a María que me hizo sacar una sonrisa enorme cuando me dijo ‘un sprint y te cojo!!!’ a la vez que decía que no podía más y que iba a vomitar el gel… je je.

Ha sido la vez que menos me he dado cuenta de que cada vuelta me animaban por mi nombre, que hasta el speaker nos nombró varias veces… cada vez que pasamos por el punto de salida en las partes a pie, a cada una y al equipo Nosotras Passatge!! No me importaban los ánimos, qué triste! Aunque luego agradecí muchísimo que estuviera mi amiga Nuria, mi amigo Juancar…. nombrándome en cada vuelta… uf!

Para colmo, la organización del duatlón fue penosa. Nos tuvieron congelados esperando para dar la salida más de 20 minutos… El paisaje, feísimo, tanto el de la carrera a pie como el de la bici. Conclusión: un duatlón para el olvido.

Tal era mi dosis de negatividad ayer que mi único pensamiento en los 5 primeros kms era todo lo que todavía quedaba… en la bici me pregunté cada una de las 3 vueltas qué necesidad tenía de estar allí, congelada, con los labios cortados, tiritando…y en los últimos 2.5 de carrera no dejé de pensar que era la última prueba a la que me apuntaba hasta el triatlón de Valencia (que es en septiembre, y al que ya estoy apuntada… por si las moscas!!).

Me parece otra visión (inevitable) para abordar una prueba… porque no siempre estamos animados, al 100%, con salud, con ganas… menos mal que formo parte de un equipo maravilloso, especial, sencillo, en el que abunda el buen rollo, y que nunca ha pasado que te falten ánimos, un abrazo a tiempo, alguien  que te esté alentando y apoyendo… Pero bueno, hay veces que aún estando así, con negatividad,sin salud, sin ánimo,  hay que afrontar algo, hacerlo y superarlo. No sólo deportivamente hablando, también en el trabajo, con la familia,  en la casa, etc.

Porque no se me pasa por alto el detalle, y es que LO HICE Y LO ACABÉ. A pesar de la gripe… y he de decir que los últimos 2.5 kms a 4.44 minutos el km… lo cual no está mal del todo!

GRACIAS EQUIPO, sois maravillosas!

equipo duatlón de moncada

Equipazo…. María, Belén, Leticia y yo…

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Las zapatillas

pan en el horno

La entrada por la que tanto me preguntáis está en el horno…

La entrada que tenía pensada para el blog de esta semana se va a hacer un poquito de rogar, y es que tengo una sorpresa preparada… TIENE PROTAGONISTA!!! Os va a encantar, de verdad, pero todavía está en fase de elaboración…

Mientras, he pensado que sería interesante abordar un tema también importante para los que vamos a correr casi todos los días, y hacemos carreritas y duatlones y triatlones, y lo que se presente! Y es la elección de las zapatillas. Por qué es tan importante dedicarle un tiempo (y si podemos, dedicarle también unos cuantos euros…) a la elección, por qué han de ser adecuadas a nuestro tipo de pisada, etc. En definitiva, por qué debemos ser conscientes de que cuando compramos unas zapas, han de ser casi ‘exclusivas’ para nuestro pie, para nuestro peso, para los kms que vayamos a hacer y cómo las vamos a usar. Nada de ‘como las lleva fulanita y me molan, me compro las mismas’! NOOOO!!!! Craso error!!!

zapatillas inapropiadas

Hay que buscar el tipo de calzado apropiado para cada deporte. Si no, vienen las lesiones. 🙂

La elección de las zapatillas de correr no es un tema que se deba tomar a la torera. Pensemos que las zapatillas van a ser el elemento que amortiguará el golpe de nuestro cuerpo contra el suelo. Y para colmo, como los urbanitas nos vemos obligados a entrenar sobre asfalto, ese detalle se torna todavía más importante! Y llevar unas zapatillas inapropiadas, o con muchos kms ya, puede provocarnos alguna lesión indeseada que, la verdad, para nada merece la pena.

Yo lo que aconsejo (es lo que mejor me ha ido a mí) es siempre comprarse las zapatillas en una tienda especializada. Si es de confianza, como Passatge Esport, por ejemplo (jajajajj ¿se nota que soy del equipo Passatge?), mejor. Les podremos preguntar, marear, probarnos las zapas hasta la saciedad, caminar con ellas por la tienda y comprobar que estamos cómodas con ellas puestas… y además, seguro que si no vamos muy bien de pelillas, podremos adquirir buenas zapatillas por cambio de temporada, o alguna oferta de lanzamiento, etc…

Lo primero que hay que tener en cuenta es el tipo de pisada que tenemos. Recordemos que hay 3 tipos: pronador (cuando al pisar el pie se ‘hunde’ hacia dentro), supinador (al contrario que el pronador, y es que el pie se hunde hacia fuera) y neutro, tal y  como veis en la figurita. Por esto, podéis estar tranquilos, porque  en la tienda donde las compremos, nos lo indicarán. TiposPisada

Lo siguiente que debemos valorar es dónde, sobre qué superficie vamos a utilizarlas. Si es para entrenar por asfalto deberán tener una suela con algo de dibujo (no tanto como si fueran para montaña), y en el caso de que sean para competir en asfalto, prácticamente sin dibujo.

No hay que olvidar que elegir bien la talla de la zapatilla (al igual que cualquier tipo de calzado) será esencial para nuestro pie, y es que la zapatilla no ha de quedar ni demasiado holgada, ni demasiado apretada. Está bien cuando queda aproximadamente medio centímetro entre el dedo grueso y el borde de la zapatilla. Y lo mismo diremos de las ataduras. Dependiendo del nivel de nuestro empeine, nos irá bien un tipo u otro de atadura, bien en escalera, saltándonos algunos agujeros, cruzados por dentro o por fuera… de tal forma que el pie quede ajustado adecuadamente. Pueden parecer tonterías, pero no lo son si lo que vamos es a entrenar de forma más o menos seria. No es lo mismo comprarse unas zapatillas para ir a caminar, o correr de uvas a peras, que para machacarnos haciendo 30, 40 ó más kms semanales. Es entonces cuando empiezan las rozaduras, los dolores que aparecen y no se van, la incomodidad…

tacones para correr

Son apropiadas y encima nos gustan! 😉 jajaaj

Un detalle que para mí es importante (pero sé que para mucha gente no lo es), es que las zapatillas han de gustarme. Hoy día en el mercado hay infinitud de marcas, modelos, colores, tipos, precios….. uf! hasta la saciedad! Así que no es muy difícil que coincida que las zapatillas sean adecuadas por todo lo que hemos comentado y que ADEMÁS, sean chulas y nos gusten…

Hay que tener en cuenta que las zapatillas no son eternas. Dicen por ahí que las zapatillas ‘de entrenar’ suelen durar de 800 a 1000 km (podemos comprobar la suela, si vemos que ya hay ranuras que NO existen… sí, como las ruedas de los coches! Entonces, esas zapas ya no nos conviene usarlas para entrenos), y las que son ‘de competir’, deberían aguantar aproximadamente la mitad de esos kms. He de deciros que así tengo yo el armario (y cuando digo esto estoy viendo la cara de mi madre cada vez que ve la colección: ‘però quantes sabatilles tens????????’)… lleno de zapatillas ‘aparentemente’ en buen estado, pero que son ‘para salir a pasear’, ‘por si voy al campo…’… je je. Pero que, evidentemente, no me voy a poner

montonera-de-zapatillas

Mi madre ve esto y se queda así :-O

para entrenar. Aprecio mucho mis rodillas, mi cintilla y mi cuerpo, como para usar zapatillas que me van a perjudicar más que a beneficiar. Y si lo piensas bien… realmente el corredor en lo único (o lo más importante) que debe invertir es en eso… en unas BUENAS ZAPATILLAS!

Pedaleando

Empieza febrero y con el nuevo mes, empieza mi temporada duatlonera. Le tengo ganas,  porque estoy entrenando un poquitín más que otros años (bueno, llevo sólo 2 … je je) y quiero ver si al menos, disfruto más cada carrerita. No aspiro ni a ganar (juas juas), ni siquiera a hacer podium. Tampoco a ‘aunque sea terminarlo’… en este caso, no. Ése ya fue mi objetivo en el Triatlón Olímpico de Valencia. Quisiera no hacerlo mal del todo y a la vez, disfrutar y pasarlo bien. Y apoyar a mis compañeras del equipo Nosotras Passatge, ya que para 4 de las 5 que vamos a participar es su PRIMER DUATLÓN!! Nuria, Belén, Leticia o Inma, os presto mi blog para que relatéis vuestra experiencia, si queréis! 😉

coppi

Javi en sus comienzos… jajaaj NOOOOOO el gran FAUSTO COPPI!!!

Esta semana cuento con mi colaborador Javi. Los dos somos aficionados al ciclismo (él más de sofá y de saberse los nombres de todos los equipos y corredores desde los años 60… jajajaj NO ME MATES, JAVI!!! Ya sé que no eres tan mayor!! lo que tienes es MUY BUENA MEMORIA!) y yo más de pedalear y darlo todo en la carretera… jajajaj … y la idea es hacer un paralelismo entre ciclismo y la vida… Que desde luego, con la que está cayendo con el ciclismo! Somos unos valientes, Javi!!! Pero bueno, como yo soy una ciclista limpia al 100% y los que me acompañan los sábados en mi peña, también, sigo creyendo en ese magnífico deporte. Es verdaderamente apasionante, afrontar la subida a un puerto sabiendo que luego, en la bajada, te vas a sentir libre, genial… llena. Que puedes ir lejos, disfrutar de la naturaleza, conocer mundo, sentir el aire en tu cara… bueno, me dejo de ñoñadas!!!

Javi, me gusta tu forma de verlo… aunque lo de millas… te ha quedado muy british!!!

Ponerse hablar hoy del ciclismo parece una quimera, suena a sarcasmo o a chiste con todo lo que está cayendo alrededor del Sr. Armstrong, del equipo Rabobank, etc….

Siempre he sido un gran amante del ciclismo, desde bien pequeñito, incluso hice mis pinitos. Todavía tengo grabada en la memoria aquella melodía “me estoy volviendo loco” con la que cada día veía los resúmenes de la vuelta a España. Es sin duda uno de los grandes deportes, uno de los grandes espectáculos que se pueden disfrutar en vivo o por televisión, capaz de arrastrar a miles y miles de aficionados a las cunetas a ver pasar la “serpiente multicolor” y de dejarnos sin dormir la plácida siesta veraniega por ver una etapa del Tour.

Es un deporte duro, exigente, requiere disciplina y mucha capacidad de sacrificio, pero merece la pena por todo lo que aporta.

Yo siempre he comparado la vida con el ciclismo, hay que pedalear y pedalear, sufrir encima de la bicicleta y disfrutar con ella, tirarse a saco por un puerto y derrochar adrenalina, saber frenar a tiempo, esprintar etc…

Javi 'derrochando' adrenalina

Javi ‘derrochando’ adrenalina

Hay “etapas” en la vida que uno se siente cómodo rodando, etapas llanas en las que vas tirando de plato grande, haciendo millas, incluso te atreves a destacarte del pelotón y hacer hueco. Otras sin embargo te sientes mejor arropado en medio del pelotón, rodando y adaptándote a su ritmo, cómodo, protegido del viento y rodeado de ciclistas. Y a veces….

… vienen las duras etapas de alta montaña, te encuentras con una de esas etapas en las que después de haber subido varios puertos de repente te encuentras con “el Angliru”, un puerto duro donde los haya, con rampas de hasta el 23% que piensas que no vas a poder con ellas. Te toca agarrarte fuerte al manillar, plato pequeño y el piñón más grande que exista, no puedes parar, hay que pedalear y avanzar. Sientes que la carretera cada vez está más cuesta arriba, pero no puedes levantar la cabeza buscando la meta, aún está lejos y eso te desmotiva, miras a la rueda y sigues pedaleando. Sientes el apoyo del público en la cuneta, sus ánimos incluso alguien que te empuja desde el sillín para coger impulso. De repente llega un falso llano, coges aire, metes plato grande y avanzas para coger inercia. Y de nuevo las duras rampas que te vuelven a dejar sin aliento, pero sigues pedaleando, y avanzando, parece que la meta no llega, pero los kilómetros van cayendo…. De repente levantas la cabeza y al fondo ves una maraña de gente gritándote, aplaudiéndote, esperándote, la meta está a la vista. Sientes que no te quedan fuerzas, que no la alcanzas, pero aprietas los dientes y vas a por el último esfuerzo y si…. Por fin has llegado, has cruzado la meta, exhausto sin fuerzas para respirar, ni para bajarte de la bici, pero has llegado. Atrás has dejado una dura etapa, has sufrido, has sudado y hasta llorado encima de la bici, pero la has superado.

contrarreloj

Contra el crono o contra el mundo

Yo añado la contrarreloj… ya sabes, competir tú sólo contra el crono, sabiendo que el resto está igual que tú, aunque no los ves. Quizás es como un examen, o la presentación de un proyecto. Cada uno hace lo mejor que sabe, como mejor sabe. Es una lucha contra ti mismo. En la soledad. No vas a poder ir a rebufo de nadie, ni nadie al tuyo. Tú contra el mundo.

El ciclismo es un deporte solitario y a la vez de equipo. Nuestra vida es nuestra. Las decisiones son cosa nuestra. Vivimos la vida que NOSOTROS queremos. Pero necesitamos de los demás. Porque avanzar con los demás, es avanzar MÁS y MEJOR. Si todos pedaleamos a la vez y en la misma dirección, llegaremos antes al objetivo.

tandem antiguo mujeres

Juntas podemos… Yes, we can!! 😀